𝗥𝗲𝗱 𝗔𝗹𝘁𝗼 𝗡𝗶𝘃𝗲𝗹, 𝟭𝟴 𝗱𝗲 𝗮𝗴𝗼𝘀𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝟮𝟬𝟮𝟲.- El secretario ejecutivo de la Central de Trabajadores de Bolivia, Toño Siñani, denunció una presunta red de corrupción que, según sus declaraciones, estaría vinculada con la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Gloria Callisaya, además de los dirigentes Rodolfo Mancilla y Marcelo Mayta, ejecutivo de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto.
Siñani afirmó que Callisaya tendría en su poder más de 200 kioscos de venta de salchipapas distribuidos en diferentes lugares de la Ceja, conocidos como “anakeles” y de color verde, cuyo valor, según el dirigente, sería de aproximadamente 10.000 dólares por unidad.
De acuerdo con ese cálculo, los 200 kioscos alcanzarían un valor de 2 millones de dólares, equivalentes aproximadamente a 24 millones, de bolivianos, tomando como referencia el tipo de cambio mencionado por el denunciante.
“Esta señora Gloria Callisaya, que era diputada, tiene más de 200 kioscos plantados, esos verdes que venden salchipapas en la noche. Cada kiosco cuesta 10 mil dólares”, aseveró Siñani.
El dirigente también pidió al municipio de El Alto impulsar un “censo gremial” para investigar, según denunció, una presunta estructura de control sobre diferentes asociaciones de comerciantes.
Siñani sostuvo que algunos dirigentes obligarían a los comerciantes a afiliarse a determinadas organizaciones bajo la amenaza de decomisar sus mercaderías en caso de negarse.
Asimismo, acusó a Mancilla y Mayta de haber negociado, según dijo, con el Gobierno en representación de sectores de El Alto durante la gestión del expresidente Luis Arce. Afirmó que ambos dirigentes habrían solicitado el control de ministerios y direcciones estatales y señaló a Callisaya como un supuesto vínculo en esas gestiones.
El denunciante agregó que la presunta estructura estaría integrada por otros dirigentes gremiales que, según sus declaraciones, tendrían bajo su control más de diez puestos de venta y respaldarían a Mancilla y Mayta.
Finalmente, Siñani exhortó a los comerciantes de base a no dejarse amedrentar, denunciar cualquier presunto abuso y pidió al alcalde de El Alto asumir acciones contra quienes, a su criterio, perjudican a los comerciantes y a la población alteña.
Por: Moises Huarcacho
