Red Alto Nivel (RAN), 11 de abril 2024.- El Gobierno de Luis Arce adjudicó un contrato de Bs 900.000 a la empresa unipersonal Vera Velasco Alan Octavio, que a su vez debe convocar a un concurso de maquetas que sugieran soluciones estructurales en La Ceja de El Alto. De ese modo quedó desenterrado el proyecto del fallecido padre Sebastián Obermayer denominado “Ratuki” (rápido en aimara) que ya tiene proyecto a diseño final.
“Esta consultora va a hacer todo el trabajo de convocar a todos los profesionales, de hacer el concurso y obviamente validar las soluciones en la distribución vehicular en La Ceja de El Alto, que sea la más adecuada para dar por finalizado todo el tráfico pesado-liviano que existe en este momento en el distribuidor de La Ceja donde en horarios pico hay un cuello de botella”, dijo el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño.
Esta intención no es nueva, de hecho, en 2016 cuando falleció el sacerdote Sebastián Obermayer, el entonces presidente, Evo Morales se comprometió a cumplir el sueño del párroco de Villa Adela y dijo que construiría el proyecto Ratuki. En 2017 la entonces ministra de Culturas y actual concejala, Wilma Alanoca dijo que el proyecto a diseño final estaba en su última fase y que se entregaría en los siguientes días.

En agosto de 2018 el concejal Juanito Angulo dijo que se concluyó con el proyecto y daba detalles de las obras que se realizarían. En ese entonces el diputado Javier Quispe anunciaba el inicio de la construcción a un costo de $us 50 millones. Han pasado ocho años desde que se habló del proyecto y ahora lo retoma el Gobierno de Arce.
“Nosotros hemos invertido aquí 900.000 bolivianos y la empresa que se ha adjudicado 800.000 bolivianos entonces la duración de la entrega del producto es de 120 días, entonces en pocos meses, cuatro más o menos vamos a tener ya las maquetas correspondientes y el producto que nosotros queremos tener en mano para darle solución al tráfico en La Ceja”, dijo el ministro en conferencia de prensa.
Antes de su fallecimiento, el padre Obermayer visitó al entonces vicepresidente, Álvaro García Linera, a quien entregó los planos de esa construcción y fue en ese entonces que recibió la promesa gubernamental para atender este pedido. Según los testimonios de sus allegados, un día antes de fallecer (Obermayer murió el 2 de agosto de 2016) llamó al segundo mandatario para preguntar sobre su proyecto. Al día siguiente un paro cardiaco le arrancó su vida.
Entonces, si ya había planos y hay un proyecto a diseño final, no se entiende por qué el Gobierno gasta Bs 900.000 para la elaboración de maquetas.
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