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DÍA DEL ESTADO PLURINACIONAL, EL (último) DISCURSO DEL REY

LUIS ARCE

En ocasión del día del Estado Plurinacional oímos el discurso final como presidente de Bolivia de Luis Arce Catacora, quien expuso un mensaje cargado de lamentos y contradicciones, dejando un balance de su gestión que invita a un análisis crítico en diversos ámbitos clave: justicia, economía, medioambiente y democracia.

Justicia: la omisión e impunidad

El presidente Luis Arce pidió completar las elecciones judiciales, una solicitud política y demagógica que difiere abismalmente de los hechos que marcaron su gestión. En su momento de gobierno, se permitió una autoprórroga ilegal e inconstitucional de magistrados del Tribunal Constitucional Plurinacional, consolidando un órgano judicial con fallos que han priorizado intereses políticos por encima de la justicia independiente. Esta realidad contradice su aparente intención de fortalecer la democracia a través de elecciones judiciales, ya que bajo su mandato se quebrantó la institucionalidad de un pilar fundamental del Estado. Al parecer lo está tentando simular un disfraz democrático, para luego usar un escenario propiciado de “vacío de poder” vía decisiones político – judiciales para quizás “autoprorrogarse”.

Economía: crisis y desabastecimiento

El balance económico también deja mucho que desear. La escasez de dólares en el mercado y el encarecimiento de productos básicos como el arroz y los combustibles han golpeado a los bolsillos y canastas familiares de nuestro pueblo de manera directa. Además, la falta de inversión en el sector de hidrocarburos ha llevado al país a una situación crítica, evidenciando una gestión deficiente. Incluso el reciente censo de población, un instrumento clave para la planificación económica, dejó más dudas que respuestas sobre la verdadera realidad demográfica del país: no hay dólares, no hay combustible ni habitantes. Muy grave.

Medioambiente: gestión sin rumbo

En materia medioambiental, el discurso también careció de autocrítica. La designación de un ministro de Medio Ambiente sin experiencia en la materia refleja la falta de seriedad del gobierno frente a los desafíos climáticos y ecológicos. Además, aquella cercana vinculación como principal anfitrión de bienvenida de retorno al país del actual ministro con el expresidente, seguida de una traición política, debiera preocuparle al jefe de Estado, porque ¿si lo hizo con Evo, porque no lo harían con él ?. Al margen d ello se evidencia una constante: las decisiones en este área han sido más políticas que técnicas. Esta situación compromete no solo la gestión ambiental, sino también el cumplimiento de compromisos internacionales en la materia.

Democracia: elecciones en riesgo

Pura demagogia. En el ámbito democrático, el presidente no ofreció soluciones claras para la garantía de las elecciones generales 2025 y la independencia de órganos de poder. La continuidad de los autoprórogados y un Órgano Electoral sumiso han debilitado la confianza ciudadana en el sistema. Por otro lado, las encuestas muestran un panorama poco alentador para el presidente y su partido, con mínimas probabilidades de éxito en una eventual reelección. Intentar buscar un segundo mandato no solo pondría en riesgo su proyecto político, sino también la personería jurídica del partido con el que decida competir.

El discurso final de Luis Arce Catacora no logró ocultar los desaciertos y contradicciones de su gobierno. Desde una justicia politizada hasta una economía en crisis, pasando por una gestión ambiental improvisada y una democracia debilitada; su gestión deja una estela de insatisfacción.

Bolivia necesita mirar hacia adelante, construyendo un futuro que priorice la independencia institucional, la recuperación económica y la sostenibilidad ambiental. Solo así podrá superar los cinco años de incertidumbre que este gobierno ha dejado como legado, y ello sólo se logrará con el nuevo presidente q elijamos los bolivianos en las siguientes elecciones presidenciales.

Por : Israel Quino